“Lo que de verdad queda”por Íñigo de Luis en Harvard Deusto

Enlace al artículo de opinión en Harvard Deutso: https://bit.ly/2Tb4OFp

Hoy es diferente de ayer, pero, ante todo, hoy es un momento diferente al que vivíamos hace pocas semanas. Todos los que nos dedicamos a la construcción de marcas pensábamos en cómo hacerlas más relevantes y mejores que las de la competencia para que fueran la primera opción del consumidor.

Ahora, todo ha cambiado a causa de una pequeñísima cosa: un virus de algo más de 0,3 micras de diámetro.

¡Qué paradoja! Algo tan pequeño poniendo en riesgo el sistema socioeconómico en el que vivimos, incluidas todas esas marcas construidas durante tanto tiempo. Marcas en su mayoría sufriendo, financieramente al menos, aunque algunas se están viendo reforzadas; eso sí, a base de ponerse al servicio de lo que verdaderamente importa, la vida de la gente.

No se nos debe olvidar que detrás de una marca, de su logo, su claim y su notoria campaña de publicidad, hay una compañía, un sentimiento de oficio de cientos o miles de empleados y un compromiso social, como agente económico que es, para garantizar la economía del bienestar.

Ha que detenerse la vida en las calles, apagarse los rótulos luminosos de muchos establecimientos y frenarse en seco la máquina del consumo –esa que fija los objetivos de marketing a finales de año– para darnos cuenta de lo importante, de lo que de verdad valoramos las personas y de lo que cualquier marca no debería olvidarse porque es su activo más valioso: su potencial humano. Carrefour, DKV, Inditex, Louis Vuitton, Only You, Cabify y Naturgy son solo algunas que lo han demostrado estos días.

Un aprendizaje para el futuro: construir marcas es cimentarlas sobre valores humanos, un compromiso real con el mundo del que también forman parte, y dotarlas de la sensibilidad necesaria para tomar las decisiones adecuadas para garantizar el bienestar de todos.

Íñigo de Luis, Director de Planificación Estratégica de Arena Media Madrid